Qué decir? Hay de todo un poco, como una larga noche de insonmio, encuentras todos tus demonios para exorcizarlos....sin embargo, ninguna noche es demasiado larga.
Diseñado por Studio.st
Online gracias a Bitacoras.com
Martes, 31 de mayo de 2005
Œ»ÝC݉ä‹L“¾›€ŽžC‰äl—¶‰ä݉ä“IÂtŽž‘ã”ÝŒì“I“ß±–²ˆâ
(Now, when i remember it, I think about those wet dreams that I harbored in my youth.)
Bueno, desde hoy comenzaré a clasificar mis notas. Creo que es mejor de esta manera.
J.... me llamó una noche. Ya estaba acostado, casi dormido. Me dijo que se iban a reunir una amigas y amigos con sus novios, y que ella quería ir conmigo. Yo no pude sacar ningún pretexto válido, aunque a decir verdad me incomodaba mucho ir, me sentía muy "chiquito" para estar con tanta gente "grande".
Cuando llegué, vi que no me había equivocado. Era un bebé entre adultos. Todos eran de veintitantos, mientras que yo era un muchacho que aún no completaba ni los veinte.
Sin embargo, para ser franco, ellos me hicieron sentir muy bien. Se comportaron a las mil maravillas. No podía quejarme.
Tomamos unos tragos de ron blanco. Hablabamos de temas que curiosamente no eran tan lejanos a mi. Poco a poco la conversación comenzó a escacear y pronto cada una de las parejas buscó un rincón para cada uno... no recuerdo como, pero yo terminé con J... en un comedor auxiliar que había en la cocina de esa casa.
Nos comenzamos a besar, nuevamente J... me enseñaba toda su pasión, y yo, con mucho temor y mucha torpeza, me dejaba llevar. Ella me acariciaba suavemente, lo que no le restaba al calor de sus besos, de sus mismas caricias, que eran atrevidas. Yo sabía que los papás de la dueña de casa no estaban, pero me cortaba mucho cualquier situación comprometida, sabiendo que alguién podría estar mirándonos.
Sin embargo, poco a poco, fui dejandome llevar por la pasión que ella me imponía. Con una sonrisa timida, ella se fue desabrochando su blusa. Yo no sabía que iba a hacer ella, hasta donde llegaría, solamente sabía que me estaba poniendo demasiado excitado, que mi erección era más que evidente y que cualquier persona que entrara a la cocina en ese momento podía pescarnos y avergonzarnos demasiado, sin embargo, y fue la primera vez que lo sentí, un delicioso morbo se apoderaba de mi y de mis sentidos.
I left me to conduct for her, meaningless, without orientation, with the will dominated by the desire. ...
Pronto ella se había despojado de su blusa.... se haLbía quedado solamente en sostén, que trasparentaba sus tetas, que me dejaba entrever esos pezones oscuros que tanto me gustaban y que tanto quería disfrutar....
Tomé una de sus tetas con mis manos, como si fuera un objeto sagrado, comencé a acariciarlo. Quería dominar mi torpeza, mis movimientos bruscos, mi inexperiencia. De pronto estaba yo besando ese pezón oscuro, que también se había parado frente a mi. J... comenzaba a gemir. Con mi otra mano, acariciaba la otra teta, y después me intercambiaba las tetas, una la besaba y la otra acariciaba, y así cada una de ellas.
Ella tomaba con sus manos mi cabeza, obligandome a besar sus tetas, me asfixiaba, pero yo me dejaba dominar, me encantaba. Pensaba que en cualquier momento alguien podría entrar. Mis manos buscaron el broche de su sostén y se lo quité. Ella tenía su torso desnudo, sus tetas se levantaron hacia mi y a horcajadas se sentó sobre mi. Su peso me cansaba, pero al mismo tiempo la posición que teniamos, el roce de su entrepierno y mi erección, me excitaban tanto que no era capaz, por mi mismo, de pedirle que me aliviara de su peso. No me importaba. Yo acariciaba su espalda, mientras me entretenía en sus tetas, mientras las besaba y cada segundo adquiría más y más experiencia.
Por: Eduardo Montenegro | RECUERDOS | Comentarios (0) | Referencias (0)