Qué decir? Hay de todo un poco, como una larga noche de insonmio, encuentras todos tus demonios para exorcizarlos....sin embargo, ninguna noche es demasiado larga.
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Viernes, 03 de junio de 2005
Bueno, como estaba previsto salimos con J.P. a tomar un café. Fuimos a un Centro Comercial, después de que yo terminé de trabajar. Seguía siendo el mismo muchacho atractivo, que siempre me ha parecido encantador y con quien, debo confesarlo, he tenido más de un sueño humedo y me he hecho más de un pajazo.
Estaba esperandome en una estación de gasolina. Subió al carro y comenzamos a hablar como si apenas ayer nos hubieramos visto por última vez.
Lo miraba y me gsutaba lo que veía.
En el Centro Comercial buscamos un sitiecito en la zona de fumadores, un poco escondido.
Me encantó la reacción de la gente. Pensaba yo si se notaría mucho que eramos un par de gays (si en ese momento yo era un gay como cualquiera) y que yo le estaba cayendo?
Hablamos mucho, de que significaba ser gay, de su última relación con un hombre y de mi esposa...de qué posibilidad tendriamos los dos de tener algo... hablamos mucho. En un momento dado me hubiera gustado estamparle un beso, allí delante de todo el mundo. O que fueramos al baño y nos encerraramos en un cubículo a besarnos y acariciarnos a nuestro gusto. Sí, en ese momento era completamente gay. No me importa, me gusta.
Lo dejé cerca de su casa. nos tomamos de la mano, hablamos con cariño y nos despedimos.
Un beso, fue lo que nos faltó. Aunque al despedirse me mando uno al aire.
La próxima vez, querido J.P., me lo puedes dar.
Por: Eduardo Montenegro | HOY | Comentarios (1) | Referencias (0)